• ARCO 2019: La alimentación en tres obras de arte contemporáneas

    Este artículo fue publicado el 11 de marzo en TheFoodieStudies.

    Hay muchas maneras de enfrentarse a los más de 30.000m2 llenos de cuadros, instalaciones, esculturas, videos, y demás objetos artísticos contemporáneos. Hay gente que viene buscando las nuevas tendencias, las obras de artistas reconocidos, o que viene a conocer nuevas galerías, a hacer nuevos contactos.

    Soy experta en alimentación y comida y voy a ARCO con una misión muy clara: buscar comida, alimentos, manduca. Pero no la de los bares en el recinto ferial, ni la de los espacios de restauración, montados para la ocasión dentro de los pabellones. La comida la busco en las paredes o en el suelo, según donde tenga su sitio la obra de arte en cuestión. Es un acercamiento muy definido, lo reconozco, pero, por otra parte, hace que la visita sea muy estimulante. 

    Y la búsqueda este año no ha sido fácil, pero aquí os cuento algunas propuestas muy interesantes, tanto visualmente, como en objetivos del artista, una vez se indaga un poco en su obra. 

    Marcel Odenbach. Seduction, 2016. Collage en papel.

    1. Seduction, 2016
    Lo primero que veo nada más entrar en el pabellón 9 es un cuadro rosa de grandes dimensiones con tres enormes galletas de barquillo, al más estilo pop. Es del (video)artista alemán Marcel Odenbach. Cuando uno se va acercando a la obra, se desvanecen las galletas y solo se ven infinidad de fotografías, todas ellas combinadas por gama de color para formar las capas las galletas, que se componen de barquillo y crema de avellanas con chocolate. El gran fondo rosa por su parte se convierte en páginas y páginas de libros en alemán. Según nos cuentan en la galería, juntos forman una oda a la ciudad de Viena, con las galletas como símbolo de esta y los pequeños retratos en collage de personalidades del mundo de la ciencia y la cultura austriacas. Entre ellos están por ejemplo el neurólogo Sigmund Freud o la poeta Ingeborg Bachmann. 

    Manuel Franquelo-Giner. “It’s, oh… what is that word? It’s so big, so complicated, and so sad”(fragment), 2019. Estuco, resina de poliuretano, pigmento, bolsa zip e impresión Inkjet en papel Canson Photorag con moldura de aluminio.

    2. It’s, oh… what is that word? It’s so big, so complicated, and so sad
    En la otra punta del pabellón, encuentro una pequeña obra dentro del bar de vinos ´Bodega Opening´, una propuesta para esta edición de ARCO de Ansón&Bonet para servir vinos por copas y bocatas que ha tenido bastante éxito a juzgar por el llenazo, sobre todo a la hora de comer. Pues bien, se trata de una fotografía que representa un plato del que cuelga una loncha de carne envasada en una bolsa de auto cierre. O algo que se parece a un trozo de carne encima de un plato.

    Tal y como nos cuenta el propio artista, Manuel Franquelo-Giner, en su cuenta de Instagram, ni la pintura utilizada es pintura, ni lo que parece un trozo de carne lo es, ni la fotografía es lo que entendemos como fotografía. Mediante esta y otras obras que forman por ejemplo la serie ´Absent Referents´ el artista pretende reflexionar sobre el camino de la industria alimenticia, el desastre ecológico y la supremacía de los seres humanos sobre los animales y seres inanimados. Toda una declaración de intenciones. 

    Wolfgang Tillmans. Bodegón de congelador, 2017, Inyección de tinta montado sobre aluminio.

    3.  Bodegón de congelador
    Al final de este recorrido me detengo en una fotografía de Wolfgang Tillmans, que a simple vista nos sugiere que se trata de un bodegón, por el ángulo en el que está realizada la foto y la composición que consiste en una variedad de objetos que parecen comestibles. En cambio, si miramos con más detenimiento, vemos que en la escena hay elementos que no suelen aparecer en bodegones, ni en los históricos ni en los actuales: un congelador como escenario, un bloque de cubitos de hielo, un huevo cascado y vacío, unas hojas seca. Nada comestible o atractivo, aunque vemos una patata y quizás unos pepinos, pero no se distingue con exactitud lo qué puede ser. Tanto en esta, como en otras obras del artista tituladas ´bodegón´, juega con elementos muy conocidos y con otros más extraños. Las obras llaman la atención por su familiaridad, pero a la vez son sacadas de la temática o composición habitual y crean una escena extrañamente atractiva. 

    Solamente en estas tres obras se puede comprobar que la alimentación está representada en el arte contemporáneo y que sus enfoques son de los más diversos, desde la ética cívica a los juegos visuales con objetos cotidianos, a la representación de la identidad cultural a varios niveles. Son obras que no solamente llaman la atención visualmente, sino que dan que pensar.

  • LOS MURALES QUE NUNCA DECORARON EL MERCADO DE CUENCA, AHORA EXPUESTOS.

    D  urante la construcción del mercado municipal de la ciudad de Cuenca en los años sesenta del siglo pasado, se hizo un encargo muy especial. La intención era darle un toque artístico a la construcción, pero sin perder de vista el propósito del edificio. Ese encargo se realizó, pero nunca fue colocado y el mercado se quedó sin su decoración artística.

    Boquiabierta me quedé la semana pasada al visitar la exposición sobre la obra del ceramista Pedro Mercedes en el Museo Casa Zavala de Cuenca. Ya no solo porque durante la visita he conocido la obra de este artista conquense del barro, sino porque ahí he descubierto de qué se trataba el famoso encargo. Pedro Mercedes realizó una extensa serie de obras fascinantes que efectivamente están estrechamente relacionadas con el tema que también nos interesa tanto en mycurioseaty… Si, sí, la manduca. Parte de estas obras ya se mostraron al público conquense en el año 2007. Para mí en cambio, eran completamente nuevas.

    Una de las salas de esta exposición sobre la obra de Pedro Mercedes está destinada a parte de la serie de murales que realizó para decorar la fachada del entonces nuevo mercado de la ciudad. Con su técnica característica del raspado del barro, creó dibujos espectaculares de escenas cotidianas relacionadas con gran parte de la cadena alimentaria, sobre todo la del propio mercado.

    Se trata de un total de dieciséis murales temáticos, formados cada uno por varias placas más pequeñas, lo cual fue necesario debido a las restricciones de medidas del horno para cocer el barro. Parte de estos murales se pueden admirar en la exposición hasta el próximo 16 de diciembre. En cuanto entras a la sala, no sabes dónde mirar. Cada mural es un mundo, en cada uno hay una gran actividad y todos te atrapan para contemplar cada una de sus figuras y de sus objetos.

    Sin bocetos ni esquemas preliminares, Pedro Mercedes plasmó sus ideas directamente sobre el barro mediante su técnica de raspado, con estos preciosos murales bicolor como resultado. Espero que los disfrutéis, pero, sobre todo, a los que podáis, os animo a que vayáis a verlos en persona. ¡No tienen desperdicio!

    Pedro Mercedes, Recogiendo con amor, placas de barro raspado. Exposición temporal Casa Zavala, Cuenca.

    Pedro Mercedes, Hortelano camino del mercado, placas de barro raspado. Exposición temporal Casa Zavala, Cuenca.

    Pedro Mercedes, La carnicería, placas de barro raspado. Exposición temporal Casa Zavala, Cuenca.

    Pedro Mercedes, La panadería, placas de barro raspado. Exposición temporal Casa Zavala, Cuenca.

    Pedro Mercedes, La pescadería, placas de barro raspado. Exposición temporal Casa Zavala, Cuenca.

    En la fachada del mercado se reservó un friso en el cual iban a ser colocados estos murales, friso que está ubicado en la esquina de la Plaza de los Carros con la calle Gregorio Catalán Valero. Para los que no conozcan el edificio, es un friso a pie de calle en una zona de paso de peatones y ahora también zona de aparcamiento. No es difícil imaginarse que es una ubicación perfecta para el rápido deterioro y es muy golosa para el vandalismo. La consecuente decisión de conservar las obras, evitar el deterioro y más que probable destrozo, hizo que actualmente todavía podamos admirarlas. No obstante, es una pena no haberlas podido ver en el sitio original para el cual el artista Pedro Mercedes realizó una de las obras más grandes de su carrera.

  • COCINAR ARTE ABSTRACTO

    Fernando Zóbel, Ornitóptero, 1962. Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca. Foto: Fundación Juan March, www.march.es

     

    ¿  Y si nos dijeran que tuviéramos que hacer un plato basándonos en una obra de arte abstracto? ¿Por dónde empezaríamos? ¿Cómo utilizarla para que sirva de inspiración en la elaboración y presentación de un plato?

    Yo no soy ninguna cocinera profesional. Me gusta cocinar y creo que no se me da mal, pero de ahí a que haya un resultado digno, que no resulte una copia simplista, eso ya es otra historia. La verdad que me parece una tarea bastante difícil. Menos mal que la prueba solamente es para profesionales y no tengo que presentarme.

    A esta tarea sí se van a enfrentar varios cocineros profesionales durante el segundo concurso de gastronomía ´Cuenca Abstracta´ el próximo 8 de octubre, en la que contarán con productos seleccionados de la propia provincia de Cuenca que deberán incorporar en la preparación del plato.

    El año pasado les tocó a los cocineros basarse en el cuadro ´Ornitóptero´ del pintor Fernando Zóbel. Tengo una reproducción de esta obra en casa y por mucho que la miro… Menudo reto.

    Enfin, no soy una chef, pero intentémoslo, aunque solo sea lanzar ideas.

    Utilizar ingredientes con la misma gama de colores blancos y negros podría ser una opción, o fijarse en las formas geométricas, en líneas rectas o en las difuminadas. Poniéndonos más técnicos se puede pensar en los materiales utilizados y las texturas correspondientes de los ingredientes, o inspirarse en el propio artilugio que da nombre al cuadro, el ornitóptero. No te lo pierdas, de él ya se conocían dibujos de la mano del genio Leonardo da Vinci, anda que no se le puede dar al coco y sacar ideas, ¿no os parece?

    Luis Feito, Nº 460-A, 1963. Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca. Foto: Fundación Juan March, www.march.es

    Para este año la asociación Cuenca Abstracta 2016, ha seleccionado la obra ´Número 460-A´, del artista Luis Feito, cambio de gamas de color, de texturas, de formas… A ver cómo se las ingenian para reflejar, aunque sea un poquito, esta obra en un plato con toques conquenses. Yo por si las moscas ya me callo, a ver si voy a dar ideas.

    Lo que está claro es que la iniciativa a mí me parece una manera muy entretenida de estimular la creatividad y de conocer mejor el patrimonio artístico y gastronómico de Cuenca. Lo mismo me animo a hacer alguna prueba en mi cocina, a ver lo que sale. ¿Vosotros?